Adoro a las personas mayores, continuamente estoy ayudándolas a cruzar la calle, llevar la comprar, sujetándoles la puerta, ayudándoles a subir o bajar de un autobús o simplemente hablando con ellos todo el tiempo que precisan, porque si fuera por mí me pasaría las horas estando con personas mayores y escuchando sus historias. Mis abuelos maternos y paternos son de Córdoba, por lo que no puedo verlos, pero siempre que he ido, me he puesto a ver la copla, la báscula o cualquier programa de canal sur, a cocinar y a salir a dar paseos, porque no hay cosa que me llene más que pasar tiempo con los más mayores, que al fin y al cabo no dejan de ser adultos que vuelven a ser niños, y necesitan mucho amor y cariño, porque no merecen menos, y toda la atención que se les pueda dar es toda la felicidad que van a tener, porque ellos solo quieren tener a alguien a su lado.
Esta información la facilita el miembro; le recomendamos verificarla.
A leer: Buenas prácticas para contratar