Atención integral y bienestar de animales domésticos.
Supervisión de alimentación, higiene y actividad física.
Mantenimiento de instalaciones limpias y seguras.
Detección de signos de enfermedad o estrés.
Excelente trato responsable y respetuoso hacia los animales.
Adaptabilidad y compromiso con el cuidado animal.
Esta información la facilita el miembro; le recomendamos verificarla.
A leer: Buenas prácticas para contratar