Soy una persona responsable, paciente y atenta, con facilidad para tratar diferentes necesidades y rutinas. Tengo experiencia en el cuidado diario, ofreciendo apoyo con la higiene, la alimentación, el acompañamiento y la compañía. Valoro el respeto, la seguridad y el bienestar de la persona mayor, manteniendo siempre una relación de confianza y un cuidado humano. Estoy disponible para adaptarme a las necesidades específicas de cada situación y contribuir a una rutina más tranquila y confortable.
Esta información la facilita el miembro; le recomendamos verificarla.
A leer: Buenas prácticas para contratar