
Experiencia y responsabilidad – más de 10 años de experiencia en tareas del hogar y cuidado de personas mayores. Organización y autonomía – capacidad para organizar y realizar las tareas domésticas de forma independiente. Confianza y discreción – persona responsable, de confianza, respetuosa y discreta en el entorno familiar. Trato cercano y vocación de servicio – empatía, paciencia y buen trato, especialmente con personas mayores.










